
Desarrollo motor.
Todos los pequeños avances motores de su bebé, sostener la cabeza, rodar, levantar el tronco y sentarse, son pequeños pasos en su fortalecimiento físico que le permitirán gatear y caminar. Muchos bebés empiezan a gatear entre los 7 y los 10 meses, pero cada bebé tiene su propia tabla de desarrollo. En todo caso no se preocupe si su bebé no está gateando. Algunos bebés nunca gatean y aprender directamente a caminar. También se ha observado que los bebés que están más enfocados en desarrollar su lenguaje tardan más en aprender a gatear y viceversa. En todo caso cada bebé desarrolla un estilo particular de transporte, algunos gatean en el estilo clásico, con las rodillas y las manos en el suelo, otros se trasladan sentados empujándose con las manos y otros con las piernas extendidas y las manos en el suelo.
Aproximadamente a los 12 meses muchos bebés ya están dando sus primeros pasos, sin embargo, al igual que el gateo cada bebé se desarrolla a su propio ritmo. Algunos caminan a los 8 meses y otros a los 18 meses. Lo importante es que usted incentive a su bebé a gatear y a caminar y que tenga consciencia que la vida del bebé y de los padres cambiará completamente cuando ya pueda trasladarse por si mismo y obtener su independencia.
¿Cómo incentivo a mi bebé a gatear y a caminar?
• Coloque algunos de los juguetes favoritos de su bebé sobre una mesa de manera que su bebé juegue con ellos mientras está de pie.
• Cree un espacio amplio y seguro para que se bebé pueda jugar y desplazarse.
• Camine con su bebé sosteniéndole de las manos.
• Incentívelo a que camine entre usted y su pareja ida y vuelta.
• Transmítale seguridad. Si usted está muy ansiosa o temerosa, su bebé absorberá esos sentimientos.
Zapatos para mi bebé.
La elección de los primeros zapatos para el bebé es muy importante. Los pies están formados en un 70% por cartílagos hasta el año y medio, y son muy vulnerables a las presiones que ejerza el zapato. Un mal zapato puede producir deformaciones y futuros problemas. La forma del pie del bebé es parecido a un abanico, el pie es grueso y se adelgaza hacia el talón, mientras que el dedo grande y el pequeño se abren hacia afuera. El calzado debe ser suficientemente flexible y espaciosos y tener la forma del pie del bebé, para permitir que los dedos tengan una libertad completa de movimiento. También deben afirmar el talón y ayudar en la formación del arco de la planta. Por último, deben quedar un poco sueltos de manera que haya un centímetro o un dedo de ancho, entre la punta del pie y la punta del zapato.